Ultimamente he estado escribiendo sobre liderazgo y maneras de sobre pasar las situaciones, me siento bien al hacerlo, aunque como toda persona tengo momentos de olvidarme que lo hago y solamente escribir acerca de lo primero que se me venga a la mente. He estado pensando mucho el consejo que me brindó Jhon C. Maxwell en su seminario: “-no te concentres en tus debilidades, concéntrate en tus fortalezas-”, y estoy llegando cada vez más a una conclusión que siento es importante, dedicarme con más ahínco a escribir, entender mejor las estructuras de la escritura, hacer un libro, hacer cinco, hacer 10, no terminar de escribir.
Tengo tanto tiempo por delante como para no preocuparme por no tener que escribir, aspecto por el que me sentía muy preocupado. Siento que ahora mi manera de escribura ha cambiado y dejé de escribir solo para mí y me siento con toda la energía de escribir para alguien más, para un grupo, para muchos. Mi tiempo se fue y no vi por donde pasó, ahora solo se que ha dejado enseñanzas y cosas de las cuales debo de aprender. Lastimosamente no cualquiera esta abierto a la lectura sin prejuicios, siempre existe una coma extra, un porque, un “pudo haber sido mejor”. Mentalmente me quisiera sentir impotente a tan dura realidad al ver que mi tiempo se desvanece dia a dia y no lo puedo detener, pero al mismo tiempo me siento emocionado y en cierta forma extasiado al pensar que poseo una oportunidad diaria para mejorar y para seguir escribiendo, seguir respirando, seguir viviendo, prepararme para más, para algo mejor.
No tengo un plan de vida escrito, he dejado que la vida lo domine… hoy se terminó. Buscando en internet una frase interesante que dice: – Dios nos dió los recuerdos para que pudieramos tener rosas en Diciembre-. No me arrepiento de las cosas que hice durante este año que ha pasado, aunque si es deber propio aprender de las que hice mal, caminos erróneos y decisiones que llegaron al barco cuando ya había zarpado. Mi tiempo no se ha ido del todo, no me siento mal al ver para atrás en lo absoluto, a fin de cuentas fui yo quien lo vivió, yo fui mi propio protagonista. Y en realidad no entiendo porque hacer propósitos esperando hasta el otro año, mejor comienzo desde ahora.
En un año, en esta fecha debo escribir totalmente lo opuesto y sentirme bien al decir lo logré. Escribo libremente y puedo decir que durante 10 años he escrito sentimientos, emociones y pureza en poesía dramática, puedo admitir que la mitad de esos sentimientos fueron sugestionados, otro 25% mentira y el último 25%, nunca existió ya los fingí. Me he dado cuenta que el poder de las palabras es muy pesado y no se puede hacer de brazos cruzados a cualquier frase, lastimosamente este es el medio más poderoso y de más poder en lo que respecta a la comunicación humana. Ha de ser un poco difícil para los animales entenderse con signos y sonidos, creo admitir que lo hacen mucho mejor que nosotros y saben controlarse más.
Escribo esto, porque es una terapia que me ayuda descargar esas sensaciones que no se han ido ó que poco a poco desapareceran, aunque no quiero que desaparezcan del todo, tambien existen sensaciones que son exclusivamente mias. Busco oficio, busco razón, busco algún indicio de gusto de alguien más por lo que hago, tengo demasiado para dar.
Buscando oficio… Luisfer




