Poco a poco he ido cambiando lo que pienso de mi escritura. Comencé escribiendo poesía patética, ahora plasmo mis pensamientos sin dudarlo, sin un minuto de ruptura entre mis sentimientos, la mente y la razón. Escribo lo que pienso, lo que siento, lo que muchas veces me pasa por la mente y no debo olvidar. Escribo lo que vivo y lo que tiende a suceder…
Ando buscando oficio…
