“Cuando pasa el gran señor, el sabio campesino se inclina profundamente ante él, y en silencio se tira un pedo”” – Proverbio Chino-
Que tal estan? Espero que las pocas personas que me han seguido el rastro por estos ultimos dias, entiendan que de repente mi humor cambia y como dirian los norteamericanos: “I need to have my space” - ”necesito tener mi espacio”. Bueno pues, como la vez pasada habia escrito… tengo ganas de regresar y de ilusionarme con mi escritura.
Ultimamente me he dedicado a leer mucho y sobre todo a adquirir nuevos conocimientos, que le doy muchas gracias a Dios por eso, ya que nosotros humanos no seriamos nada sin conocimiento, sin experiencia.
A donde voy con esto? Por qué semejante título en la publicación de hoy?
“Cuando pasa el señor…”, cuantas veces nos hemos sentido inferiores o presionados a mostrar pleitecia que no deseamos mostrar? Cuantas veces hacemos uso de una actuada “diplomacia”?
Muchas veces ha pasado en el trabajo. Llega el famoso “Jefe” o “Manager” de la empresa, el cual es el “Dios” de todas aquellas personas que quisieran subir de puesto en cuestión de 23 horas, y digo 23 horas, ya que se tomaron una hora para preparar su boca y dientes, para poder besar y acariciar trasero.
En lo personal, no soy una persona que disfrute el adulamiento, aún menos el rendimiento de tributos “merecidos” sobre las personas; admito que tengo cierta inclinación comunista, al decir que todos los humanos son iguales y deben ser tratados, por igual. (pero ese es otro tema… por hoy no lo será)
Refirámonos a la frase de nuevo: -”Cuando pasa el gran señor, el sabio campesino sin inclina profundamente ante él…”- Que nos quiere decir este par de lineas?
A fin de cuentas, si muchas veces queremos llegar a escalar posiciones, ya sea por nuestra inescrupulosa avaricia o simplemente, por la superación personal, tendemos en ocasiones y tenemos que doblegarnos ante el “gran señor”. Quién es el gran señor? Nuestro jefe, nuestro supervisor, nuestro jefe inmediato, nuestro padre y/o madre, nuestros “mayores”.
Pero, qué punto tiene el doblegarse? Acaso estamos regresando a la época feudal esclavista? En realidad nunca hemos dejado esa tendencia, con la diferencia de que ahora los “Señores Feudales” se visten de amistad, pacifismo y traje. Al mismo tiempo que los esclavos o los que estamos en proceso de “absolución”, nos vestimos de palabras de superación, ordenes de personas no estudiadas y/o entrenadas y por lógica, las personas astutas preparadas que no perdieron su tiempo y ahora aplican su conocimiento.
La palabra que utilicé, “doblegar”, interesante. Con el solo hecho de pronunciarla me recuerda automaticamente a personas como el excelentísimo Dr. Martín Luther King ó consecuentes de envidias, como el tan aclamado Ché Guevara.
El hecho de bajar la cabeza ante “el señor” y doblegarnos, no quiere decir que nos estemos dando por inferiores o poco valorados, simplemente esta acción se convierte en una táctica que nos conviene a corto y largo plazo con las personas que se hacen decir de “mejor rango o posición” que nosotros.
El respeto es una característica que se adquiere, no se impone. Hay que recordarse que cada cerebro es un mundo, cada mundo tiene su propio aire, agua, cultura, manera de pensar, etc.; aspectos que no podemos cambiar o modificar, pues esa es la maravilla del humano, su auto originalidad. Es decir, No hay nadie más como tu.
La táctica de mostrarse inferior y mostrar un debido “respeto”, nos da el tiempo y el espacio necesario para analizar a nuestro jefe. Darnos cuenta de las caracteristicas proactivas y positivas que podemos obtener de ellos, y seamos sinceros! Hay muchas cosas por pagar y saldar en la vida, menos lo que el cerebro analiza y el ojo observa. Grandes maestros de la manipulación nos han enseñado que al momento de prescindir un personaje con más rango, podemos mostrar admiración y respecto.
Pero, qué fin tiene? Cualquier respuesta irá orientada a la siguiente frase: “MANTENER LAS APARIENCIAS”. Asi como lo recalcan las fuerzas especiales Kaibil en mi país: -”Humilde y silencioso”. Todos nuestros movimientos y estrategias deberán de estar dirigidos a un fin. Este fin puede ser un aumento de salario, un mejor horario, un mejor trato, mejores relaciones entre los encargados para con el empleado.
Recordémonos de una frase muy significativa por parte de nuestro maestro universal de la estrategia, Napoleón Bonaparte: -”Para alcanzar la máxima victoria, es necesario ser inescrupuloso”.
Mantengamos las apariencias, aprendamos a actuar.
Como siempre, buscando oficio.













